(Traducción Provisoria)

25 de noviembre de 2007

Foro Internacional de Tokio

@Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores Masahiko Koumura

(Sr.Masahiko Koumura, Ministro de Relaciones Exteriores)

La Salud Mundial y la Política Exterior del Japón

- De Okinawa a Toyako -

    Damas y caballeros,

    El próximo año, Japón será el anfitrión de dos importantes conferencias internacionales, la Cuarta Conferencia Internacional de Tokio sobre Desarrollo Africano (TICAD IV) y la Cumbre del G8 de Hokkaido Toyako. En esta significativa coyuntura diplomática, Japón hará un llamado a un compromiso más firme de la comunidad internacional en la Salud Mundial – un asunto que la humanidad no puede evadir en su progreso hacia el futuro. Quisiera compartir mis ideas sobre lo que la comunidad internacional debería buscar en el campo de la Salud Mundial y el papel de la diplomacia japonesa.

[De Okinawa a Toyako]

    En el año 2000, durante la Cumbre del G8 de Kyushu Okinawa, Japón lanzó la gIniciativa de Okinawa sobre Enfermedades Infecciosash e hizo un llamado a la colaboración internacional. Esto llevó al establecimiento del Fondo Mundial para tratar las tres principales enfermedades infecciosas, a saber: el SIDA, la tuberculosis y la malaria. La Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas en 2000, colocó los cimientos para las Metas de Desarrollo del Milenio, incluyendo las metas de salud a ser logradas para 2015. Ese mismo año, se emitió una declaración histórica, anunciando la erradicación de la polio en la región del Pacífico Occidental.

    Han pasado siete años. La conciencia internacional sobre la necesidad de tomar acción contra las enfermedades infecciosas ha aumentado desde entonces. El Fondo Mundial para Combatir el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria ahora salva 3000 vidas cada día; ha salvado a 1,5 millones hasta ahora. Y sin embargo, un total de 6 millones de personas aún mueren de estas tres enfermedades cada año. Al mismo tiempo, todavía enfrentamos serios desafíos en salud materna, neonatal e infantil. En el África subsahariana, 166 de cada 1000 niños mueren antes de su 5º cumpleaños; esto es 20 veces el número de niños que muere en el mundo desarrollado. El riesgo de muertes relacionadas con el embarazo – y el parto – es de uno en 16, que es 200 veces más alto para las mujeres en el África subsahariana que para las de los países desarrollados. A esta tasa, debo decir que es probable que fallemos en las Metas de Desarrollo del Milenio.

    El próximo año alcanzaremos el punto medio para el logro de las Metas de Desarrollo del Milenio para el año 2015. En la TICAD IV, Japón tiene la intención de tomar el tema de la salud en África, y en la Cumbre del G8, el tema más amplio de la Salud Mundial. El objetivo será desarrollar una serie de marco común para la acción, compartido por la comunidad internacional. Estoy invitando a todos los interesados clave, incluyendo a los gobiernos nacionales, las organizaciones internacionales, la comunidad empresarial, las instituciones académicas y la sociedad civil, a participar en el desarrollo de este marco para la acción para responder a los asuntos que presentaré hoy.

[Lograr un equilibrio entre dos direcciones – un enfoque específico a la enfermedad y un enfoque amplio que incluya el fortalecimiento del sistema de salud – ]

    ¿A dónde debería ir la comunidad internacional desde aquí? Aquí hago énfasis en la noción de gSeguridad Humanah, un concepto que es tan importante para la cooperación en el siglo XXI. Es decir, es de vital importancia que no solo nos enfoquemos en la salud de los individuos y protegerlos, sino también en luchar por fortalecer a los individuos y a las comunidades mediante el fortalecimiento del sistema de salud que los comprende.

    Hasta ahora, los esfuerzos internacionales en el sector de la salud se han centrado principalmente en las medidas contra las enfermedades infecciosas como un asunto urgente. De ahora en adelante, es fundamental promover un enfoque amplio para dar en la raíz del problema, incluyendo la promoción de la investigación y el desarrollo, y el fortalecimiento de sistemas de salud, incluyendo el desarrollo y la retención de recursos humanos. Lamentablemente, el África subsahariana tiene 11 por ciento de la población humana y 25 por ciento de la carga relacionada con las enfermedades, pero la región tiene solo 3 por ciento de los trabajadores de la salud del mundo. La importancia del desarrollo y la retención de recursos humanos en una escala considerable es evidente. El genfoque específico a la enfermedadh y el genfoque amplioh se complementan uno al otro. Lograr un buen equilibrio entre ellos será el centro del marco internacional para la acción que esperamos desarrollar en Toyako.

[Una propuesta basada en la experiencia del Japón]

    La efectividad de integrar dos enfoques cruzados ha sido comprobada empíricamente por la experiencia del Japón. El Japón de la posguerra se enfocó en promover la salud materna e infantil, y enfrentó enfermedades infecciosas como la tuberculosis al mismo tiempo. Las Guías de Salud Materna e Infantil contribuyeron a fortalecer los conocimientos básicos sobre salud de las madres, y su difusión, junto con el desarrollo de sistemas de salud comunitarios, llevó a una significativa reducción de la tasa de mortalidad materna e infantil. Combatir las enfermedades infecciosas no era solo el trabajo de los hospitales, los doctores y las enfermeras. Se tomó un enfoque holístico que incluía la propagación de las vacunaciones y los chequeos de salud regulares en los centros de salud y las escuelas, el suministro de educación nutricional y almuerzos escolares, los cuales juntos llevaron a resultados concretos. Los esfuerzos en estas dos áreas eventualmente llevaron al mejoramiento general de la salud de los japoneses.

    Japón ha compartido su experiencia con los países en vías de desarrollo, por ejemplo, mediante la diseminación de Guías de Salud Materna e Infantil en Indonesia. Comenzó cuando un doctor indonesio se encontró con esta Guía durante su entrenamiento organizado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Esta herramienta de empoderamiento para las madres viajó a través del mar y ha venido alcanzando varios otros países en Asia y el resto del mundo, aun Palestina.

[Un enfoque intersectorial y la colaboración internacional]

    El marco para la acción propuesto no puede ser formulado solo por expertos de la salud. Necesitamos que expertos de diversos campos se involucren en este proceso.

    Un aspecto vital de la salud es el gaguah. En un país desarrollado como Japón, 99 por ciento de las personas tienen acceso a agua potable segura. En el África subsahariana, esa tasa cae a un mero 56 por ciento. Si vemos el acceso a instalaciones de sanidad adecuadas, incluyendo baños, encontrarán que 99 por ciento del mundo desarrollado está cubierto, mientras que solo 37 por ciento del África subsahariana lo está.

    El desarrollo y la retención de recursos humanos son importantes para el funcionamiento de los sistemas de salud. La educación básica y la igualdad de género son fundamentales, porque ofrecen el apuntalamiento para ello. El desarrollo de redes de carreteras también es muy importante. Podemos tener que transportar pacientes rápidamente, los doctores y las enfermeras pueden tener que apurarse a una escena con suministros médicos. A menos que las carreteras y los puentes funcionen, los servicios médicos no llegan a las personas. También necesitamos medios de comunicación que estén disponibles fácilmente. En años recientes, a medida que avanza el calentamiento global, diversos efectos del cambio climático han sido notados, incluyendo la expansión de las áreas afectadas por la malaria.

    El marco para la acción propuesto no puede ser promovido por el Gobierno del Japón solo. Es imperativo que diversos interesados colaboren más.

    Los países en vías de desarrollo, incluyendo los de África, deben tener la propiedad de la agenda de salud. El gPremio de África Hideyo Noguchih apoyará diversos esfuerzos en este sentido en África, y será presentado por primera vez en la TICAD IV.

    Los principales países desarrollados, incluyendo el G8 y las organizaciones internacionales, necesitan mostrar una clara voluntad política de apoyar los esfuerzos de los países en vías de desarrollo como sus socios. En este sentido, acojo con beneplácito las iniciativas de la salud anunciadas por el Reino Unido, Noruega, Alemania y Canadá este año. También doy la bienvenida a otros países que están surgiendo como nuevos proveedores de ayuda, mediante la cooperación sur-sur, para que se unan a nuestro esfuerzo. Es igualmente importante movilizar a las ONG que están llevando a cabo actividades comunitarias en el lugar. También quisiéramos que otros interesados, tales como el sector empresarial, las fundaciones privadas y personas con conocimientos, vengan a bordo con sus diversas capacidades y recursos.

    La TICAD IV y la Cumbre del G8 el próximo año serán excelentes oportunidades para que la comunidad internacional fortalezca su colaboración y construya un marco basado en el enfoque participativo adecuado al siglo XXI. Japón, como presidente del G8 y anfitrión de TICAD, buscará lograr esto.

    El tema del simposio de hoy: el gCuidado de la Salud centrado en las personash está perfectamente en línea con el concepto de gseguridad humanah del cual hablé. Concluyo mis palabras regresando a la premisa central de que lo que más importa es la ggenteh. No solo en el campo de la salud o el desarrollo, sino en todos los campos de colaboración internacional, la ggenteh es en lo que deberíamos enfocar nuestra atención.

    Muchas gracias por su amable atención.