Japón, abierto a los negocios

por Takeaki Matsumoto

 

         Tokio – Después del desastre del terremoto y posterior tsunami, muchos dignatarios extranjeros, entre ellos el Presidente Nicolas Sarkozy y la Secretaria de Estado Hillary Clinton, expresaron su solidaridad con Japón. “Los japoneses son tenaces y valientes”, dijo la Primera Ministra australiana Julia Gillard cuando visitó un centro de evacuación en la región afectada.

 

         El Gran Terremoto del Este de Japón y el posterior tsunami fueron los peores desastres naturales que ha enfrentado Japón desde la Segunda Guerra Mundial. Japón, sin embargo, no se limitará a reconstruir las cosas como estaban, sino que aspirará a una reconstrucción innovadora con miras al futuro, movilizando plenamente su fortaleza característica: una sociedad con altos niveles de tecnología, seguridad personal y protección.

 

         Prometemos a todos que Japón se reorganizará como un país más dinámico, haciendo valer el apoyo y la solidaridad que nos han brindado desde todo el mundo.

 

         Japón está y seguirá abierto a los negocios y los viajes. Los organismos internacionales como la Organización de Aviación Civil, la Organización Marítima Internacional y la Organización Mundial de la Salud han estado realizando evaluaciones objetivas y sostienen que no son necesarias las medidas extremas de restricción a los viajes.

 

         Quiero exhortar a todos los lectores a confiar en dicha información, para no guiarse por las informaciones sensacionalistas de los medios, y a visitar Japón con tranquilidad para conocer el país, estudiar, o por negocios, o cualquier otro objetivo.

 

         Con respecto a la Central Eléctrica Nuclear de Fukushima Daiichi, la Tokyo Electric Power Company (Tepco) emitió una Hoja de Ruta. Esperamos pasar de la “fase de respuesta de emergencia” a la “fase de acción planificada y de estabilización”.

 

         El Gobierno realizará un seguimiento continuo, inspeccionará el avance de los trabajos y hará las verificaciones necesarias en materia de seguridad, para garantizar la implementación de la Hoja de Ruta de la Tepco, de una manera constante y segura.

 

         El Gobierno ha estado monitoreando el aire, el agua y los alimentos en forma permanente. La mayor parte de los materiales radiactivos fueron emitidos en los primeros días posteriores al accidente, y los niveles de radiación en el aire han ido descendiendo desde entonces.

 

         Por ejemplo en Tokio, el nivel de radiación nunca alcanzó el punto que afectara a la salud humana. Además, ha ido disminuyendo en forma constante y ha alcanzado el nivel anterior al accidente.

 

         Con respecto a los productos alimenticios, se han adoptado medidas para evitar la distribución interna de aquellos productos que presentan un nivel de radiación mayor a la norma fijada, de conformidad con las recomendaciones de la Comisión Internacional de Protección Radiológica.

 

         Naturalmente, dichos productos no serán exportados. Hasta el momento se han hallado niveles de radiación que superan el umbral autorizado únicamente en productos agrícolas puntuales y de pesca en áreas limitadas. Acorde a la necesidad, se emite una certificación para declarar que el producto no se origina en la región afectada.

 

         Los productos industriales se fabrican en plantas que están fuera de la zona de exclusión y se mantienen bajo un estricto control de calidad. Por lo tanto, es poco probable que estos productos se vean afectados por materiales radiactivos, y su seguridad está garantizada. Regularmente se publican datos sobre los niveles de radiación en puertos y aeropuertos. Además, el Ministerio de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo publicó una pauta sobre mediciones de radiación para contenedores y barcos de exportación. La certificación de los resultados de las mediciones se inició el 28 de abril, en el puerto de Yokohama.

 

         La idea de que Japón está completamente cubierto de escombros, no es correcta. La mayor parte de Japón no se ha visto afectada por el desastre y las calles han recuperado su vitalidad. La principal autopista que recorre la región más afectada de Tohoku reabrió a tan solo dos semanas después del terremoto. El Shinkansen, el tren bala que une Tokio y la región de Tohoku, volvió a funcionar con total normalidad el 29 de abril.

 

         Muchas empresas y fábricas afectadas se están recuperando a una velocidad sorprendente, ayudadas por enfoques innovadores para el manejo de la crisis. Las cadenas de abastecimiento interna e internacional están siendo reconectadas. La fuerza de Japón en la industria sigue estando a la vista de todos.

 

         Quisiera citar al Dr. Donald Keene, profesor emérito de la Universidad de Columbia, al expresar su voluntad de obtener la nacionalidad japonesa después del desastre: Japón está muy golpeado por el momento, pero “seguramente resurgirá para convertirse en un país más espléndido todavía”.

 

         Si desean apoyarnos en el camino hacia la recuperación, la forma más efectiva es visitar Japón y comprar nuestros excelentes productos, del mismo modo que antes. Los invito a comprometerse aún más en el intercambio con Japón.

 

         Takeaki Matsumoto es el ministro de Relaciones Exteriores del Japón.

 

 

(Nota publicada en The International Herald Tribune, el 30 de abril y el 1° de mayo de 2011.)