Palabras del Señor Embajador Tatsuya Kabutan. Ceremonia por el centenario de la fundación de la Asociación Peruano Japonesa (viernes 3 de noviembre de 2017, 19:00 horas en AELU)

Distinguidos invitados de honor,
Estimada concurrencia,
 
  Quisiera expresarles mis más sinceras felicitaciones por el Centenario de la Asociación Peruano Japonesa.  Me complace poder celebrar los cien años de esta manera junto con los participantes de COPANI LIMA.
 
  El momento de la celebración es una ocasión de gran alegría; sin embargo, si miramos atrás, la colectividad Nikkei ha pasado por muchas dificultades.  Como se puede observar en el Museo de la Inmigración Japonesa al Perú "Carlos Chiyoteru Hiraoka", setecientos noventa hombres en buen estado de salud entre veinte y cuarenta y cinco años de edad llegaron al Perú en el año mil ochocientos noventa y nueve.  El dieciséis por ciento de estos inmigrantes pioneros fallecieron en el lapso de un año y medio después de su llegada. El comienzo de la inmigración al Perú se originó en  una situación que se podría considerar desacertada.
  Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, hubo días en que los pioneros sufrieron muchas adversidades debido a las trágicas circunstancias.
  Creo que todos estos hechos son parte de la historia y no se deben olvidar.
  Pienso que diez años después de la Segunda Guerra Mundial, finalmente empezó la nueva historia de la comunidad Nikkei en el Perú.
  Primero, se fundó la Asociación Femenina Peruano Japonesa, y se continuó con el reinicio de la Sociedad Central Japonesa.  Asumo que los miembros de esta institución pensaron esmeradamente para avanzar hacia una mejor dirección, considerando cómo debería ser la posición ideal de los Nikkei y de los inmigrantes que llegaron antes de la Segunda Guerra Mundial, quienes no siempre conformaron una sólida unidad. 
  Hoy en día, los Nisei, los Sansei y los jóvenes están a cargo de la comunidad Nikkei peruana.  Así como simboliza el cambio de nombre de la entidad a la “Asociación Peruano Japonesa”, la comunidad Nikkei peruana es un conjunto de buenos ciudadanos peruanos que a la vez, mantienen las tradiciones y virtudes heredadas de sus padres y de las generaciones anteriores; poseen dos corazones, el del Perú y el del Japón, y brillan deslumbrantemente en la diversidad, que es la característica de la cual el Perú se enorgullece.  Es por eso, que todo el Perú los aprecia mucho.  
  La comunidad Nikkei peruana, tiene como núcleo a la Asociación Peruano Japonesa y es una sola.  Analizando el futuro, examina las probables necesidades que tendrán y realiza su mayor esfuerzo para encontrar las soluciones.  Hasta ahora, los actos conmemorativos han sido celebrados a gran escala, sin embargo, para dejar constancia de estas conmemoraciones, se han considerado las oportunidades para construir nuevas instalaciones, lo que continúa beneficiando no solamente a los Nikkei, sino también a la sociedad peruana.  Algunas de las instalaciones están generando fondos para financiar los gastos de las actividades de la APJ.  Esta institución que representa la colectividad peruano japonesa hasta ahora ha podido sobrevivir a los tempestuosos cien años con previsión, persistencia y con espíritu solidario. Además ya están comenzando a examinar los proyectos para los próximos cien años.  La mejor prueba es la ceremonia de la colocación de la primera piedra de la construcción de las nuevas torres que se realizó esta tarde.
 
  Por otro lado, lamento si no he podido responder suficientemente a las consultas sobre la enseñanza del idioma japonés y la transmisión de la cultura japonesa, entre otras; sin embargo, en mayo de este año se entregó el informe de la “Reunión de Expertos sobre la colaboración con la comunidad Nikkei de América Latina y el Caribe” a la cancillería japonesa.  Se tiene expectativas porque a partir de ahora, la cancillería está tomando una iniciativa positiva para mejorar la colaboración entre varios sectores de todo el Japón con los Nikkei de América Latina, el Caribe y de todo el mundo.  
  Sin embargo, los que deben ser admirados el día de hoy, son los directivos de la APJ, los trabajadores y sus familias, las personas que son el apoyo de la APJ, las que están involucradas y los ex directivos, que son quienes día a día apoyan en las actividades.  Deseo felicitar de todo corazón y a la vez agradecer por los logros alcanzados de todos los que van a ser premiados en unos momentos el día de hoy.
  Se dice que es fácil empezar algo, pero que es difícil que se mantenga.  Pero en realidad, ambas cosas son difíciles.  Ya pasó el momento en que los primeros inmigrantes japoneses   empezaron, por eso entiendo que se trata de enfrentar a la difícil labor de mantener.
  Quisiera expresar nuevamente mis sinceras felicitaciones por el centenario de la fundación de la Asociación Peruana Japonesa.  Espero poder seguir trabajando juntos.
  Muchas gracias.